miércoles, 5 de mayo de 2010

PRESUNTAS LIBERTADES: Día Internacional de la Libertad de Prensa

Ayer, martes 4 de Mayo, se celebró el Día de la Libertad de Prensa. Aunque hay temas de los que habría que hablar a diario, y no solo cuando toque su Día Internacional, me parece una buena ocasión para revisar como nos ha ido, en cuanto a información se refiere, desde que presuntamente somos periodísticamente libres. ¿Cuánto hemos ganado realmente? ¿Garantiza el hecho de que los medios puedan publicar libremente, que estemos bien informados? Cuando las libertades son manipuladas por quienes deberían velar por ellas, la cosa pinta mal, pero aún peor es que nos creamos beneficiarios de unas libertades que solo existen sobre el papel. No hay peor castigo que no saber que se es castigado.

La información está en manos de unos cuantos, a penas dos o tres grupos de presión que, en vergonzoso eufemismo, llamamos grupos mediáticos. Pero para eufemismo hipócrita, el que estos medios utilizan, llamando “línea editorial” a lo que siempre se ha llamado “dejarse untar”. A diario vemos como unos medios atacan de forma sistemática al gobierno, mientras otros le atacan a ultranza, aunque los dos digan contar las mismas noticias. Cuando el partido en el poder (sea cual sea) deja de untar a quienes le defienden, y presta favores al contrario, vemos atónitos como cambia la opinión del medio desfavorecido; y donde dije digo, ahora digo Diego.

Las leyes que regulan nuestras libertades de prensa y expresión, defienden el derecho a opinar, a expresarse, y a publicar todo ello; pero también vela por el derecho de todos a ser informados con veracidad. Este derecho se nos niega de forma descarada, en un claro ejercicio de mafia mediática: si me haces favores, hablaré siempre bien de ti, y machacaré a quienes se te opongan. Y estoy seguro de que no exagero con la palabra mafia, pues las prácticas con auténticamente calabresas: resérvame un buen trozo del pastel, a cambio de mi protección… protección contra mis propias publicaciones.

Durante los años de dictadura, existía una censura institucionalizada, injusta pero instaurada por ley, y todos los sabíamos. Con la llegada de la democracia, solo se ha conseguido disfrazar la censura, hacerla más sutil, más insidiosa. Ahora son los propios medios quienes coartan nuestro derecho a estar informados con claridad veraz, limpia y contrastada. ¿Libertad de prensa? Haberla la hay, pero tan malversada por intereses políticos, que es cualquier cosa menos fiable. Nuevos medios de información nos ofrecen algo de esperanza desde Internet, donde auténticos periodistas vocacionales, sin ningún grupo de presión disfrazado de línea editorial, les limite ni manipule, a la hora de informar ¿No os da eso una explicación sobre porqué los políticos quieren controlar la red de redes?

© Lucky Tovar

3 comentarios:

Mariló dijo...

En ésta cónica estoy totalmente de acuerdo contigo,no hay libertad de prensa, la democracia no es más que una trampa.
Bendito Internet que nos permite decir lo que nos sale de las orejas, a nosotros y a los que informan de lo que realmente ocurre.

Por cierto aún te debo un comentario...está pendiente.

Ah! Házte seguidor de mi blog,( si te apetece, claro ) así cuando estés aburrido...ves fotos. Por cierto la última entrada es la de mi pueblo.

Un saludo.

Rocio_Mariló. :)

almalaire dijo...

No suelo ver la tele, pero el otro día, en casa de mi madre vi uno de esos debates con periodistas político-económicos cada uno respondiendo a la voz de su amo. Son hooligans, pensé.

Más tarde había un programa de esos de interés general, osea si el jardinero de fulanita le pone los cuernos al primo tercero de la peluquera de menganito... y por mucho que me concentré no pude encontrar ninguna diferencia entre el primer programa y el segundo.

Te conocía ya, he venido desde el blog de maritornes varias veces aunque hoy he llegado desde Punto Hispano, he leído la entrada y es como si me leyeran el pensamiento ;)

Saludos

Lucky Tovar dijo...

Muchas gracias almalaire, por leerme y por tu comentario. Es un placer, por no decir un gustazo, ver que mi pequeña dosis de empatía generalizada aún funciona.
Muy acertado lo que dices: ver en la tele un debate político, una pelea gallinácea en un programa rosa, o un documental sobre las técnicas de apareamiento del carnero; vienen a ser lo mismo... solo que el carnero es más noble.